«Mis circunstancias son evidentes, tengo oído pero no tengo voz, es más, mi voz es
pésima. Pero como dice el gran Lou Reed ?no es necesario cantar bien para ser cantante
de rock?». Así que, con todo mi careto, llamé a mi amigo Gari y le propuse montar un grupo
de rock», relata el genial monologuista coruñés . Dos maestros de la comedia, él y Gari, y
tres músicos experimentados que se sumaron al proyecto, Juan y Luis Tinaquero y Miguel
Queixas. Así nació el grupo de humor-rock Almas de Cántaro, una singular banda tributo a
una banda coruñesa que en realidad nunca existió.